MARÍA DEL MAR VALERA
Presidenta de APHEA (Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de Alicante)
Este año ha sido una declaración de intenciones
de lo que la hostelería alicantina es capaz de hacer.
Este año ha sido una declaración de intenciones de lo que la hostelería alicantina es capaz de hacer.
¿Qué ha supuesto para el sector hostelero que Alicante haya ostentado la Capital Española de la Gastronomía durante 2025?
Es un impulso muy importante para todo el sector hostelero de la provincia. La capitalidad ha permitido situar a Alicante en el mapa gastronómico nacional, reforzando nuestra identidad culinaria, poniendo en valor el producto local y generando un mayor flujo de visitantes. Además, ha sido una oportunidad para dignificar el trabajo de los profesionales de la hostelería y mostrar la diversidad y calidad de nuestra oferta.

¿Cómo ha reaccionado el empresariado del sector ante este reto y esta oportunidad?
El empresariado ha respondido con ilusión, compromiso y una gran capacidad de adaptación. Muchos establecimientos han apostado por la innovación, la mejora de sus propuestas y la participación activa en las distintas iniciativas programadas. Ha habido una implicación real, entendiendo que esta capitalidad no era solo un título, sino una oportunidad colectiva para crecer y fortalecernos como sector.
Desde APHEA, ¿cuáles han sido las líneas de trabajo prioritarias para que esta capitalidad tuviera un impacto duradero?
Hemos trabajado con una visión a largo plazo, priorizando la promoción de la gastronomía alicantina, la profesionalización del sector y la colaboración entre empresas e instituciones. Hemos apostado por acciones que generen continuidad más allá de 2025, fomentando la formación, la visibilidad de nuestros asociados y la puesta en valor del producto de proximidad como eje fundamental de nuestra identidad gastronómica.
¿Qué retos se han encontrado a lo largo del año y qué enseñanzas deja para el futuro?
Uno de los principales retos ha sido coordinar a un sector tan diverso y garantizar que la capitalidad llegara a todos los rincones y tipologías de negocio. También ha sido un desafío mantener el equilibrio entre la alta demanda y la excelencia en el servicio. Como enseñanza, nos queda claro que la unión del sector, la planificación y el trabajo conjunto son claves para afrontar proyectos de esta magnitud.
¿De qué forma se ha trabajado para incluir a todo tipo de establecimientos, especialmente a los más pequeños?
Se ha trabajado desde la cercanía y la escucha activa, diseñando acciones accesibles y abiertas. Hemos procurado que los pequeños negocios tuvieran visibilidad y oportunidades reales de participación, entendiendo que ellos forman parte esencial del tejido hostelero y representan la autenticidad de nuestra gastronomía.
¿Cómo valora la colaboración entre APHEA, las instituciones públicas y otros agentes del ecosistema?
La colaboración ha sido fundamental y muy positiva. La coordinación entre las administraciones públicas y otros agentes ha permitido desarrollar iniciativas sólidas y coherentes. Este trabajo conjunto ha demostrado que, cuando se alinean objetivos y se comparte una visión, se logran grandes resultados para la ciudad.
Para finalizar, ¿qué mensaje le gustaría compartir con los profesionales tras este 2025?
Me gustaría trasladar un mensaje de agradecimiento y orgullo. La hostelería alicantina ha demostrado su talento, su capacidad de trabajo y su compromiso con la excelencia. Este 2025 debe ser un punto de partida, no un final. Sigamos trabajando unidos, apostando por la calidad, la innovación y nuestras raíces, para que Alicante continúe siendo un referente gastronómico en los próximos años.