ÓSCAR CARRIÓN

Director de Gastrouni

ÓSCAR CARRIÓN Director de Gastrouni

Quien vea la hostelería como un oficio tendrá un trabajo;
quien la entienda como una profesión, tendrá una carrera.

Quien vea la hostelería como un oficio tendrá un trabajo; quien la entienda como una profesión, tendrá una carrera.

La alta gastronomía no se construye solo desde los fogones, sino también desde las aulas. Detrás de cada chef, maître, sumiller o camarero que brilla en sala o cocina, hay años de esfuerzo, formación y pasión.

En un momento clave para la ciudad como Alicante Capital Española de la Gastronomía 2025, el papel de las escuelas de hostelería y los programas formativos cobra una relevancia estratégica: no solo preparan a los futuros profesionales, sino que consolidan la identidad y el nivel de excelencia del sector. La formación, por tanto, es un pilar fundamental que garantiza que el talento local siga creciendo con raíces sólidas, adaptándose a las nuevas demandas de un sector en constante evolución.

Para conocer más sobre cómo se está preparando a las nuevas generaciones de profesionales de la gastronomía y cómo la formación es crucial para el desarrollo del sector, hablamos con una figura clave en este ámbito, Óscar Carrión, director de Gastrouni, especializados en formación universitaria aplicada al sector de la hostelería.

Óscar, ¿qué ha significado para ti que Alicante sea Capital Española de la Gastronomía en 2025?

Para mí, que Alicante sea Capital Española de la Gastronomía 2025 es el reconocimiento a un trabajo colectivo que lleva años consolidándose. Los profesionales de la hostelería, los productores, las escuelas y las instituciones hemos sabido construir una identidad gastronómica y empresarial sólida, basada en el producto local, la innovación y la sostenibilidad.

En los últimos años, la ciudad ha evolucionado sin perder su esencia mediterránea, aunque a la vez muestra cocinas muy cosmopolitas. Hoy, afortunadamente, en Alicante es muy difícil comer mal. Este título reconoce esa excelencia, pero también nos anima a seguir creciendo con talento, hospitalidad y compromiso con el futuro.

Desde tu experiencia en Gastrouni, ¿cómo ha impactado este reconocimiento en la formación de los profesionales del sector?

Más que una alegría, la capitalidad se vive como una confirmación: el premio a muchos años de trabajo bien hecho por miles de profesionales que cada día elevan el nivel del sector. En Gastrouni lo percibimos con orgullo y también con responsabilidad.

No es un punto de llegada, sino una muestra de que Alicante está haciendo las cosas bien y puede mirar al futuro con confianza. La formación de los profesionales, la mejora constante y el talento local son, sin duda, los ingredientes que sostienen este reconocimiento.

¿Por qué crees que la formación especializada es esencial para la innovación y el desarrollo de la gastronomía?

Vivimos en un cambio constante, y la hostelería no es ajena a ello. Nuevas tecnologías, tendencias y tipos de cliente están transformando la forma de entender la gastronomía. Por eso, la formación especializada es clave: no basta con saber cocinar o atender bien, hay que entender la gestión, los idiomas, la digitalización y la sostenibilidad. Formarse hoy es la única manera de innovar y adaptarse sin perder la esencia. Profesionalizar el sector es el gran reto… y también la gran oportunidad.

Grupo de Gastrouni en el restaurante Quique Dacosta

¿Qué avances o cambios has observado en la educación gastronómica en Alicante durante este año tan importante?

Todos coincidimos en que la formación es un pilar estratégico y absolutamente necesaria para el futuro del sector. Sin embargo, la realidad es que la hostelería vive una operación diaria tan intensa que muchos empresarios y profesionales, aun siendo conscientes de su importancia, acaban posponiéndola.

Es comprensible, pero también un reto que debemos afrontar si queremos seguir creciendo. La capitalidad ha servido para recordarnos que el conocimiento y la planificación son tan esenciales como el talento y la pasión. Solo así podremos consolidar el nivel que Alicante ha alcanzado.

¿Has visto un cambio en la actitud o aspiraciones de los jóvenes estudiantes del sector desde que se anunció el título?

El sector sigue arrastrando una imagen exigente y poco atractiva para muchos jóvenes. Sin embargo, esa percepción empieza a cambiar. Tras la pandemia, las condiciones laborales en la hostelería han mejorado de forma extraordinaria, y cada vez más personas se acercan a la formación con la idea de construir una carrera estable y con futuro.

En una ciudad como Alicante, donde la gastronomía y el turismo tienen un peso enorme en la economía local, las oportunidades son reales. Hoy es posible desarrollar una carrera profesional fantástica –y divertida– en un sector en plena transformación.

Pensando en el futuro: ¿qué habilidades o conocimientos serán imprescindibles para los nuevos profesionales gastronómicos?

En Gastrouni trabajamos con mandos intermedios y directivos, que son el auténtico corazón operativo de cualquier restaurante. Para ellos, el futuro pasa por entender el negocio desde dentro: dominar la gestión, las finanzas y las nuevas tecnologías –especialmente la inteligencia artificial– para automatizar tareas y ganar eficiencia.

Pero, además, deberán desarrollar habilidades comerciales y de marketing, junto a las llamadas habilidades blandas: comunicación, liderazgo, gestión emocional y creación de equipos sólidos. Mientras la cocina avanza hacia la mecanización, la sala va a requerir perfiles más humanos, capaces de conectar con el cliente. El éxito dependerá de combinar tecnología con empatía y estrategia con atención excelente.

Para cerrar, ¿qué mensaje les darías a quienes hoy empiezan su camino en la gastronomía y apuestan por la formación para crecer?

La hostelería es un sector apasionante, pero también exigente. No basta con tener talento o ilusión: hay que entender que detrás de cada servicio hay un negocio que debe funcionar como un reloj. La cocina es una fábrica de producción y la sala, un espacio de atención y venta; ambos necesitan formación, gestión y estrategia.

Quien se forme bien hoy tendrá un futuro brillante, porque las empresas de restauración en Alicante están creciendo y buscan profesionales preparados. Mi mensaje es claro: quien vea la hostelería como un oficio tendrá un trabajo; quien la entienda como una profesión, tendrá una carrera.